La Seleccion de Ramon

sábado, julio 08, 2006

Ganar, jugar bien, estetica, River, Boca y la Selección – Parte II

El gran problema de muchas discusiones es que imposible demostrar quien tiene razón. Uno podría sostener que Menotti con el Maradona del ’86 también hubiera salido campeón, pero no podemos volver a jugar ese Mundial con Menotti de técnico para demostrarlo.

En general mostrar que un estilo u otro de fútbol le conviene a la selección argentina también resulta indemostrable por falta de base estadística. Y por las situaciones excepcionales en las que se concretaron aquellos campeonatos: la localía y el esplendor del Diego. Es mas, los pocos casos que hay, parecen demostrar que fueron las situaciones excepcionales las que hicieron posibles estas conquistas más que el estilo de juego.

La selección de Menotti no pudo confirmar en el ’82 lo mostrado en el ’78 y la de Bilardo tampoco pudo confirmar en el ’90 lo hecho en el ’86. En este ultimo caso mas que mirar la posición final (subcampeón) hay que fijarse en que ese equipo ganó dos partidos, perdió dos partidos y empató tres. Si el orden hubiera sido un poquito distinto (recordar que debuta perdiendo con Camerún) hubiese hecho peor papel que Bielsa.

Entonces, donde encontrar respuesta a cual debe ser el estilo de juego de la selección argentina? A mí se me ocurre la siguiente pregunta: si uno pudiera mas o menos elegir a los mejores jugadores argentinos para armar un equipo, cual es el estilo de juego que resulta más efectivo? Me parece que River y Boca son esa respuesta. Ambos son y han sido históricamente los equipos que en general han podido tener a los mejores jugadores argentinos y además tienen dos líneas históricas de juego diferente.

Boca ha privilegiado armar sus equipos “de atrás para adelante”, arriesgar poco y sostenerse desde la “garra xeneixe”.

River, en cambio, en general ha armado sus equipos a partir de la delantera, es un equipo que arriesga mas en el campo de juego y es de alguna manera la versión argenta del “jogo bonito”.

Bien: River ha ganado más campeonatos locales que Boca. Es decir, pudiendo ambos clubes elegir mas o menos lo mejor que quisieron, de los dos estilos de juego el de River ha sido mas efectivo para ganar campeonatos.

Ya escucho el coro de voces bosteros que grita “campeonatos de cabotaje”. Y aquí surge la tentación de refugiarse en la escasa validez estadística de que sostiene el número de copas internacionales de Boca o citar las copas de Independiente que son más. No lo voy a hacer. Voy a sostener otra hipótesis que no voy a demostrar vía probabilidades porque me da fiaca pero es cierta: el estilo de River, arriesgando mas, es mas efectivo en campeonatos “largos” de todos contra todos, el estilo de Boca, en cambio, es mas efectivo en el “one-on-one”.

Créanme o no, pero fíjense que cuando Boca cambia su estilo, y cito como ejemplos principales al equipo de Marzolini de ’81 y al actual de Basile, gana los campeonatos “locales” caminando. Es mas, ese equipo del ’81 de Marzolini ganó fácil el Metro (todos contra todos) pero el campeón del Nacional (por eliminación tipo Mundial) lo ganó el River de Di Stefano que, caspita!, era un equipo de contragolpe y poco riesgo.

De la misma manera River obtiene su primera Libertadores (1986) con el “contragolpe ofensivo” del Bamba. Palabras mas palabras menos “jugando a lo Boca”.

Lo que quiero decir es que no es la camiseta, ni la mística, ni la garra xeneixe ni ninguna cosa por el estilo. Es la decisión de juego. Jugando a no arriesgar, es más fácil ganar en los campeonatos por eliminación. Arriesgar da ventajas en campeonatos de largo alcance.

Ya veo nuevamente al coro gritando “Volvé Bilardo, te volvemos a perdonar”. Niet. No. Remember las eliminatorias. En principio parece que arriesgando menos es más fácil ganar un mundial, pero para llegar al mundial hay que arriesgar mas porque las eliminatorias son un campeonato largo.

Una vez mas la 12 me grita “las ganamos caminando a las eliminatorias, las ganamos”. Nones. Hemos clasificado olgadamente las tres ultimas veces – desde la implementación del nuevo sistema de todos contra todos – con técnicos que paraban equipos muy (Bielsa) o bastante ofensivos (Passarella y Pekerman). Nadie nos asegura que con Bilardo de técnico nos clasifiquemos. Y Passarella se retiró, no lo puede salvar como en aquel partido contra Perú.

Parece que llegué a un punto muerto, todo indica que tenemos tres opciones:

1) Continuar con el estilo de juego, clasificar caminando, pero tener pocas chances de ganar el Mundial.

2) Volver al estilo “bilardista” que nos da mayores posibilidades de ganar el Mundial pero tal vez no clasificar. O hacerlo “por la ventana” con el consiguiente costo emocional y falta de confianza que conlleva.

3) Usar un equipo para la clasificación y otro para el Mundial.

No descarto la opción 3. Creo que esto tiene que ver con las recientes declaraciones de Passarella en el sentido de que los técnicos de la selección deberían tener experiencia en mundiales. Es decir, que siga Pekerman, que mantenga el estilo de juego durante 4 años y que en el Mundial cambie el estilo. Cambio de estilo que debería saber que debe hacer basado en su experiencia previa en este Mundial.

Saben que? No lo veo. Me cuesta pensar que se pueden elegir jugadores tan distintos y armar un equipo en 3 meses.

Entonces vuelvo a las excepciones. Digo, el estilo de juego de River – parecido al de Pekerman y en línea con el que pido para la selección – no ha sido efectivo en los campeonatos por eliminación, tanto que River debió jugar “a lo Boca” para ganar su primera Copa Libertadores en el ’86.

Ah! Pero dije “primera”. Es que hay otra? Si, la del ’96, a la que siguió el éxito del ’97 en la Supercopa. Dos copas internacionales en dos años jugando “a lo River”. Ah! Y quien era el técnico?

El técnico que supo ganar varios campeonatos “de cabotaje” con un equipo que te hacia un gol y después toquecito y ole, toquecito y ooooole y toquecito y ooooole. Hay un gol de River de esa época que define Sorin que es lo mas parecido al gol de Cambiasso en el Mundial que yo había visto hasta ahora.

Y ese técnico sin traicionar el buen juego y el estilo supo ganar dos copas internacionales. Supo encontrar ciertos “equilibrios” y ganar con un equipo que divertía.

Si, si, ya saben quien es. Es Ramón. Creo que ha llegado su hora.